top of page

Avenir Light es una fuente elegante ideal para diseñadores. Es una excelente fuente para títulos, párrafos y más.

El ballet fuera de las industrias culturales

Por:Jesús Uriel Xoxotla Rodríguez

 

Foto: VLesvideo

En ocasiones la persecución de un detalle desmantela, deforma, arruina, destruye la simpleza misma que el detalle en su nacimiento perseguía y pretendía dar a su consumidor; sin embargo, es justamente la pérdida de detalles finitos los que alienta a la fácil producción de películas, programas de radio, canciones y programas televisivos en los que se regocija la industria cultural” a “alienta a la fácil producción de películas, programas de radio y de televisión, y de canciones. 


Bajo una línea delgada de las industrias culturales permanecen artes, representaciones o acciones humanas que no han sido cifradas y puestas en producción masiva ⎯¡se han salvado!⎯, en este grupo se encuentra la danza clásica, mejor conocida como ballet. Se halla en este sitio por la difícil manipulación que se le puede dar en una pantalla o una producción en serie.  


Es necesario entender que la danza se construye y moldea con el cuerpo humano y su silueta en desnuda apariencia. Se deja llevar por una serie de ordenaciones previamente establecidas entre un conjunto de danzantes que coordinan movimientos para la expectación de un público: pretenden, a cualquier costa, cautivar con detalles la atención del público que demanda fijeza y espontaneidad. No se permite apartar la vista porque no quiere permanecer en ignorancia de una pista. 


Así, los detalles no representan, en suma, el código de las artes o la cultura, empero, sí son los detalles lo que permiten una sincronía entre el público y la representación. La danza (u obra) cobra finura y excelencia a través de los indicios silenciosos porque pueden cambiar el rumbo de los acontecimientos y no respetar, necesariamente, una orden de causa y efecto. Esa es la cualidad de los detalles que han desaparecido de las industrias culturales y permean a las que aún no lo son. 

El desenlace de la danza ha tenido sus tropiezos con la industria, pues ahora se sabe que en época navideñas El cascanueces consterna ciudades por su aparición y supuesta relación con las festividades correspondientes a la fecha. Afortunadamente, es algo de ocasión que no procede con mayor continuidad. 


Existe un espacio en blanco dentro de este análisis sociológico (de la industria cultural) que deja de fuera el surgimiento de estrellas que de manera indirecta promueven el avance de la industria para la danza. Las previas declaraciones sobre los reconocimientos otorgados a Elisa Carrillo e Isaac Hernández como grandes bailarines del mundo actual han dejado fiebre en el público del país y un reclamo económico exorbitante. 


Los enemigos más grandes de este tipo de artes son los ojos de empresarios que contemplan una posible fortuna de ciertos encuentros. El que se quieran aprovechar de la oportunidad genera interés en cierto grupo de público que ha dejado pasar su raciocinio cultural y son presa fácil del arte sin detalles.

 

 


La danza se sigue defendiendo del atentado económico, pero no rechaza la ocasión para obtener riquezas no previstas en el presupuesto. Sigue un camino no uniforme que le garantiza pasar en ocasiones inadvertida de su entorno. A pocos gusta el ballet por la supuesta carencia de intensidad, sin embargo, el ballet es capaz de generar intensidad como cualquier película de Marvel Comics o Fast and Furious porque el ballet está ahí, corpóreo y presencial, siempre a la expectativa de un reflector que no descuida el trazo de sus zapatillas. 


Finalmente, es imprescindible dejar claro que las industrias culturales son una herencia de las utilidades obtenidas del mismo arte. Por ejemplo, la televisión sintetiza lo que se expone en la radio y el cine, quizá por eso mismo el ballet se ha salvado, porque aún no hay fórmula digital que sustituya la dulzura que el ballet lleva a los ojos en cada sala de presentaciones.

Fuentes: 

Foto: El Universal

  • Facebook icono social
  • Instagram
  • YouTube
bottom of page