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Supervivencia empresarial y social en el siglo XXI

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Por: Alejandra Gutierrez Castañeda 

Uno de los temas controversiales dentro de las ciencias sociales es: el poder. El que se interpreta como parte de la naturaleza del hombre, aquello que disfruta y goza, pero que de igual manera se convierte en el motivo de inconformidades, injusticias y conflictos sociales junto con la evolución de ideologías a través del tiempo. 

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Un investigador en ciencias sociales puede escuchar la palabra poder, y de primera instancia pensar en las ideas planteadas por Max Weber, un pensador reconocido por ser el padre de la filosofía moderna.También por sus aportaciones en la teoría social con la cual se han relizado diversos análisis de las relaciones de poder en las organizaciones. Michel Foucalt de igual manera fue un filósofo que revolucionó el pensamiento en relación con el abuso de poder en ciertos ámbitos de la sociedad.

Analizar a una organización implica tomar en cuenta diferentes vertientes que deben considerarse para la construcción del análisis. En el caso de una empresa como organización, el poder y la distribución del mismo será uno de los puntos que formen más controversia social, como se ha estudiado desde Karl Marx hasta Bobbio, en tiempos más modernos.

De modo que, las relaciones dentro de una empresa cambian a través de los años, así como la constante implementación de  nuevas tecnologías dentro de las organizaciones. Éstos han sido factores básicos para decir que hoy en día la explotación al trabajador sigue activa, pero disfrazada con la nueva forma de contratación conocida como "outsourcing" que es la subcontratación o tercerización.

En México la Ley Federal del Trabajo (LFT), ha legitimado este proceso mediante la formulación de requisitos a cumplir y el perfil de contratación. En éstos se explica la especialización del personal, menciona que solo deben hacerse este tipo de contrataciones para ciertas actividades en específico, y lo más importante, que el número de personas sea mínimo.

Se puede leer acerca de esto en muchas plataformas y revistas; por lo tanto, las organizaciones han sido capacitadas para evolucionar junto con la sociedad. De tal manera que, si las personas cambian sus hábitos e ideas a medida en que la tecnología va aumentando, entonces una empresa deberá ajustarse a las innovaciones y encontrar su beneficio.

Lo anterior genera que la actividad humana sea cada vez más reemplazable. Las organizaciones van a tomar menos en cuenta lo que uno pueda hacer y van a reducir tiempos en el capital humano. Bajo la idea de hacer menos y ganar más, que tiene su origen en las nociones de la modernidad.

Así, el poder también se transforma, ya que ahora las relaciones que existen dentro de una empresa son cada vez más distantes y ahora el dueño de una organización plantea un discurso de trabajar menos horas y producir el doble. Una de las consecuencias es que actualmente hay muchos trabajos en los que no existen ya las prestaciones y simbólicamente el trabajador no pertenece a la empresa.

Este es un ejemplo de varios que se pueden dar acerca de los cambios que los tiempos modernos han originado. La supervivencia de una empresa es la prioridad del dueño, así como, producir más y generar ganancias. Con las ideas expuestas anteriormente se da ventaja a este pensamiento porque las contrataciones de este tipo disminuyen impuestos e incrementan la productividad.

Todo esto ejemplifica el deterioro del trabajo humano, ya que se acepta el hecho de que se explote al trabajador mediante las ideas de progreso y modernidad que imperan no solo en el ámbito laboral sino en otros aspectos sociales. Por ello, conocer una organización o empresa a profundidad, saber bajo qué condiciones se contrata para prestar servicios, conocer sus políticas e historial son la clave para saber cuándo se está ante una injusticia laboral.

Es recomendable evitar regirse por la idea de que la modernidad puede limitar la capacidad de hacer, pensar y generar. No romantizar el hecho de que una máquina remplace el trabajo humano, y qué si se le pone más interés a quien trabaja y cómo lo hace, será al menos un paso en la dirección adecuada para no caer en las falsas ideas de la modernidad.

 

Fuentes

 

 

  • Andrés Mariño Arévalo. (2014). Las relaciones de poder y la comunicación en las organizaciones: una fuente de cambio. Colombia: Universidad EAFIT

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